Ser madre de dos y otros cuentos

Cuando comuniqué a mi entorno que estaba embarazada de nuevo, ahora hace un año, la mayoría de voces gritaban ‘no sabéis lo que hacéis’, ‘es mucha faena’, ‘B va a crecer de golpe’ y muchas otras afirmaciones de esas que la gente te lanza sin que tú le preguntes. El caso es, y eso sí que es cierto, que no es lo mismo el primero que el segundo, para lo bueno y para lo malo.

Estos días he estado con el #buenpadre trabajando fuera. Nada, tres días de nada, pero que para mí han sido como un mes entero. Y he tenido que estar sola ante el peligro para darme cuenta de muchas cosas que son distintas entre el primer hijo y el segundo. (Y los que tengáis tres o más, ya ni os cuento). Los segundos somos espabilados porque la vida así nos ha hecho, o porque así nos han hecho nuestros hermanos, o nuestros padres. No nos queda otra, tenemos que sobrevivir.

Recuerdo con B, los preparativos para salir a la calle eran estudiados al milímetro, aunque solo fuese salir a comprar el pan. Darle el pecho antes, cambiarle el pañal, vestirla, coger muda de recambio y toda la canastilla a petar de pañales, no se diera el caso que se cagase antes de llegar a la panadería y no aguantase su culete hasta llegar a casa de nuevo (3 minutos). Ahora la pobre Chica es despertada por las mañanas de una forma más o menos sutil (por los besos y/o gritos de su hermana), es vestida sin casi darle los buenos días y metida en el cochecito porque B tiene que ir a la guarde y no hay tiempo que perder. Que te levantas con hambre y te toca el bibi? Tú eres fuerte y podrás aguantar los cinco minutos de trayecto hasta q volvamos a casa a base de pegarle chupetones a la pipa.

Con B, mis duchas eran fugaces. A veces incluso me había duchado con la cortina abierta para que me viera y no llorase. En lugar de cantar debajo del agua, hablaba a la niña y había llegado a salir enjabonada para ponerle la pipa. A esta pobre eso no le hace falta. Te duchas con la cortina pasada y no dice ni mú. Te pasas el exfoliante, te pones la mascarilla en el pelo y esperas sus minutos de rigor, y ella allí sigue, mirando esa cortina blanca casi sin pestañear. La pobre dirá que para qué quejarse, está acostumbrada a esperar. Cuando está de suerte, aparece B y la hace reír para que la espera sea más amena, suerte tenemos de nuestros hermanos mayores (a veces).

Los viajes en coche y paseos por la ciudad eran estudiados al 100%. Cuánto rato hay de trayecto, dónde podré parar tranquilamente a darle la teta, dónde hay un párquing por si llueve, etc, etc, etc. Ahora te plantas un día con las dos niñas en el centro, la Chica te ha dado un camino de película de terror, pero ahora la tienes metida en el cochecito, a la mayor en el patinete (ese invento genialísimo para dominarlas a las dos) y no te has dado ni cuenta de como lo has hecho. El caso es que muy buena cara no debes hacer, cuando encuentras a dos vecinas del pueblo y te dicen si quieres que se lleven a B por ahí. No hace falta, yo puedo con todo. Las llevo tan al galope que las pobres no son capaces ni de respirar. La pequeña está cansada de estar ahí metida, pero no la puedes sacar hasta que no llegues a un lugar seguro. Lo siento pichurrina, te toca esperar de nuevo.

Y llegas a ese bar, cafetería, o antro. Con B no me metía en ningún sitio que no fuese un 99% decente. Ahora nos metemos donde sea, mientras pase el cochecito y el patinete por la puerta. Que nos toca estar en una terraza y se pone a llover? Pues se está. Jugamos al tetris con el cochecito, las sillas, las patatas y el Aquarius y de ahí no se mueve ni el tato. Que sigue lloviendo, tienes que ir al coche y no llevas ese paraguas que antes nunca faltaba en el cochecito? Pues te cuelgas el bolso y echas a correr como si no hubiese un mañana con las dos niñas tapadas por una muselina hasta llegar al coche. Las metes como puedes, metes el cochecito en el maletero y cuando te sientas en tu sitio te echas a reír porque ha parecido una secuencia de una peli de humor.

Y finalmente llegas a casa, y después de hacer algo medio sabroso para cenar, te plantas en su cuarto. Ese que la Chica aún no conoce porque con ella no tienes tantas normas y aún duerme donde se duerme, la mayor quiere que le leas un cuento, y te pones a contárselo con la pequeña en el brazo izquierdo tomándose el bibi y ella sentada en la pierna derecha. Toda una odissea, hasta que se duermen.

Pero cuando estás sentada en el sofá, con la ropa de calle, el pelo aún mojado y el mareo provocado por tus gafas nuevas, te ríes y te sientes feliz, muy feliz de ser mamá de dos. Porque sí, porque dan mucha faena, pero a día de hoy no podrías vivir sin ellas. Así que futuras mamás de dos, no sabéis la que os viene encima, pero vais a tener tanto amor por repartir, que a veces hasta seréis capaces de reconocer la felicidad entre el caos.

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20 comentarios en “Ser madre de dos y otros cuentos

  1. Muy bueno. Aun voy por la primera y es como dices. Si alguna vez tengonun segundo (q espero q si) ojala tenga la paciencia de tu Chica.
    Eres una madraza!

  2. El segundo es una vorágine!
    Se nota mucho la diferencia pero luego la satisfacción es grande.
    Cuando les veo se me cae la baba!!

  3. Genial!!! Me ha encantado, y totalmente identificada. La pequeña, hoy hace tres meses y ya se nota que es una superviviente, jeje, salvo en lo de esperar por la comida, que en eso saca su GENIO. Y por supuestísimo que aún en los días más agotadores merece la pena ser madre de dos, y cuando los veo mirarse… él que le hace monerías para que se ría y ella que lo mira, y será cosa de malamadre un poco ñoña, pero lo mira como admirándolo, embobaita. Me encantan esos momentos. No cambio el tenerlos por nada del mundo.

  4. quin post tan real! i es que la gent és tan maca…
    a mi em miren a vegades amb una cara que… suposo que hi ha gent que s’ofega en un got d’aigua i altres persones que tiren endavant sí o sí! jo tenia clar que volia ser mare de dos seguits i aqui estic! “caiga quien caiga!” ajjaja!
    encara ens queda lo millor! i una casa plena de nens, és una casa plena de alegria (sí, molta feina també, però què seria de la vida sense fills? ja no conec una altra realitat!)

    Petonets reinaaa!

  5. Me ha encantado!!!! Gracias por compartirlo!!! Ya no tengo tanto miedo jajajaja, los mios se van a llevar 20 meses :O (cara de la gente cuando conté que estaba embarazada) como te decía lo q me da miedo es no poder atender a camila, que es super demandante como hasta ahora, y que de pequeño bebe sin nombre salga igual de bichin que la hermana :O
    Pero tengo que poder no???
    Todo lo que cuentas sobre el primero que en el segundo no hiciste me pasó a mi, ahora miro atrás y me siento ridícula jajajaja, te puedes creer que no la lleve en coche sola hasta casi el año???? Muuuuu fuerte
    Gracias por el post y consejos en IG

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