Lágrimas

Hoy (ayer para vosotros) he llorado. Hacía tiempo que no lloraba con este sentimiento de felicidad recorriéndome por dentro. Creo que la última vez que lo hice fue una mañana de septiembre de 2012, y por el mismo motivo. Son lágrimas que caen encima de la pantalla de mi móvil mirando a una criaturita recién nacida, de ojos preciosos, que se esconde detrás de un gorro que a día de hoy es enorme. Son lágrimas que se escapan al ver a esa mamá con los ojos llorosos, con cara de cansada pero con la sonrisa de felicidad que tiene cualquier madre al mirar a su recién nacido. Lágrimas de ver a quien ha sido tu compañera de viaje des de que naciste (bueno, ella apareció un año más tarde) convertida de nuevo en mamá. Lágrimas contenidas al escuchar su voz contándome todo, y ver que ha ido perfectamente y que las dos están bien.

Llorar de felicidad es de las cosas más maravillosas que hay en este mundo, y hoy, una cosita de poco menos de tres kilos lo ha vuelto a provocar.

Benvinguda al món, princesa. Enhorabona, família. T’estimo, reina.

Paula

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¡Bienvenidos!

A los que me conocéis de siempre no os resultará nada extraño que yo (Noemí) me haya puesto a escribir un blog. A los que sabéis poco o nada de mí, os diré que he crecido pegada a un ordenador y creo que no hay red social en la que no me haya registrado. Tampoco es la primera vez que empiezo un blog, aunque espero que ésta sea la definitiva.

Three Girls One Beard nace de las ganas de compartir con vosotros cachitos de mi vida como madre y como joven que aún no llega a los treinta (sea dicho de paso, jajaja). Y como no estoy sola en este camino, he (engañado) animado a la barba de la casa para que me acompañe en esta aventura.

Sí, la red está repleta de blogs que hablan de maternidad y de todo lo que rodea ese mundo y ahora puede que estéis pensando ‘otro blog más’ y os voy a dar la razón. Sí, otro blog más. Pero es nuestro, y eso le hace diferente a todos (ni mejor ni peor, claro está).

En Three Girls One Beard podréis seguir nuestras aventuras como familia, pero también como seres independientes que somos. Habrá espacios que los escribirá Uri, otros que me los reservaré para mí y muchos más que los compartiremos, porque hay temas en los que cada uno tendrá su punto de vista, y vosotros seréis testigos de ello.

¿Qué? ¿Nos acompañáis?