Cuando seas madre…

… comerás huevos. Si queréis que os diga la verdad, no conozco el origen de esta frase (ni tan solo sé si encaja muy bien con lo que voy a explicar). Lo que sí que sé, es que es cierta a más no poder, como cualquiera que empiece con ‘cuando seas madre…’ Y no es que me tengáis comiendo huevos día sí y día también, sino que me he tenido que tragar tantas cosas que he dicho antes de ser mamá, que algún día el cajón de ‘cosas que dije’ rebosará de lleno.

Sí, yo era (o más bien, soy) de esas que va por la vida diciendo ‘yo nunca haré esto’ o ‘yo nunca haré aquello’. Los que me conocéis sabéis que soy de poco filtro y muchas veces digo las cosas sin pensar (maaaal, Noemí, mal). Si a eso le sumas cierto grado de inexperiencia en el mundo de la maternidad, salen ‘perlas’ que tarde o temprano tendrás que tragarte sin masticar.

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